Prevención del Linfedema

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres de los países desarrollados y, a día de hoy, es uno de los tumores más estudiados. La investigación ofrece grandes avances en los tres pilares fundamentales de la terapia: la cirugía, la radioterapia y el tratamiento sistémico. Gracias a estos avances se observa una clara reducción de la mortalidad por este tipo de cáncer –a pesar del aumento de su incidencia-, y su derivación hacia una enfermedad de tipo crónico.

El tratamiento del cáncer de mama, no obstante, puede comportar unos efectos secundarios importantes que afectan a la calidad de vida de las pacientes. La técnica del ganglio centinela ha reducido la morbilidad, incrementando la calidad de vida, pero en muchas ocasiones es necesario vaciar los ganglios de las axilas, operación conocida como linfedenectomía, la cual puede provocar un linfedema y un posible dolor en el hombro. El linfedema consiste en el edema (hinchazón) de la extremidad superior afectada, que puede adquirir carácter crónico, y que afecta a una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama. Este trastorno tiene, además, el agravante de ser socialmente invisible.

Clásicamente, el tratamiento del linfedema se iniciaba cuando ya se había manifestado el edema en la extremidad superior o cuando el hombro ya no ofrecía la funcionalidad adecuada. Desde 1997, y con el objetivo de prevenir el linfedema y las posibles complicaciones en el hombro en las pacientes operadas de cáncer de mama después de la cirugía axilar, el Servicio de Rehabilitación del Hospital Clínic lleva a cabo un protocolo de prevención que ofrece a las pacientes unos ejercicios adecuados para prevenir estas patologías. Este programa se desarrolla alrededor de unas sesiones informativas de educación sanitaria para la prevención del linfedema. Se trata de procurar a las pacientes no tan sólo la curación del cáncer de mama sino también una buena calidad de vida. 

¿Qué ofrece este protocolo?

El protocolo se basa en el inicio precoz de una seria de ejercicios específicos y en el establecimiento de tratamientos inmediatos ante la presencia de edemas iniciales. En los años que el programa lleva funcionando los resultados son muy esperanzadores, con una disminución de las complicaciones a corto, medio y largo plazo.

Recomendamos pues la práctica diaria de estos ejercicios, que se pueden llevar a cabo facilmente desde el propio domicilio, y tener en cuenta estas recomendaciones.

Desde 2012, siguiendo los estudios realizados que demuestran que la actividad física es positiva para combatir las secuelas de los tratamientos oncológicos, hemos ampliado el Programa de actividad física, con dos charlas informativas: la primera, sobre los beneficios que aporta a los pacientes; la segunda, sobre la ergonomía y consejos para la vida diaria. También hemos preparado una serie de ejercicios adecuados para la segunda etapa antes del alta definitiva, que presentamos en un vídeo, y una guía de ejercicio físico (en catalán) que se puede consultar y bajar.

Ejercicios para la prevención del linfedema

El sistema linfático tiene dos funciones básicas: la de drenaje y la de la defensa inmunitaria. Tras un vaciado axilar el brazo puede edematizarse, y el organismo tiene menos capacidad para combatir una infección en la extremidad superior correspondiente. Es necesario, por lo tanto, mantener un buen drenaje de la linfa mediante ejercicios específicos para evitar el inicio de un edema y tomar todas las precauciones posibles para evitar infecciones graves. 

Presentación 

Introducción al protocolo de rehabilitación para a la prevención del linfedema y posibles complicaciones del hombro, después de la cirugía del cáncer de mama. 

Ejercicios: Presentación de los ejercicios recomendados

Para realizar durante el ingreso, a partir de las 48 horas después de la intervención quirúrgica. Se han de practicar dos veces al día, con prudencia, durante 10 días. 

Ejercicios: Ejercicios de drenaje linfático

Recomendados para realizar diariamente, para toda la vida, a partir de los 10 días de la intervención quirúrgica.

Recomendaciones y consejos para la prevención del linfedema en la extremidad operada

  • No se tome la presión arterial en el brazo operado. Cuando el aparato presiona, puede hinchar la extremidad.
  • Evite las extracciones de sangre si no son absolutamente necesarias. La goma (smark) puede perjudicar al presionar el brazo.
  • No se realice linfografías ni otras exploraciones vasculares si no es absolutamente necesario.
  • Evite sesiones de acupuntura en el brazo afectado. Prescinda de vacunas o pegados.
  • Procure no herirse al hacerse la manicura.
  • Es necesario que se cure las heridas pequeñas, aunque parezca que no son importantes, ya que cualquier herida abierta es una abertura que facilita la infección.
  • Se han de evitar los arañazos de gato o cualquier animal y las mordeduras de perro. En caso de que se produzcan, es necesario curarlas inmediatamente porque pueden causar infecciones graves.
  • En el jardín, tenga cuidado con las plantas espinosas (utilice manopla acolchada). 
  • Utilice guantes para llevar a cabo determinadas tareas (limpiar el pescado, lavar los platos, etc.).
  • No realice esfuerzos que supongan sobrecarga excesiva del brazo ni lleve objetos pesados.
  • Evite movimientos bruscos: en el autobús, paseando el perro...evite también trabajos repetitivos que puedan poner en tensión la mano o el brazo.
  • Los aplausos pueden provocar hinchazón, es aconsejable simularlos.
  • Procure utilizar dedal para coser o protéjase la mano con unos guantes de piel.
  • Evite picaduras de insectos, o cúreselas inmediatamente para evitar rascarse.
  • No introduzca el brazo en agua muy caliente. Evite el exceso de temperatura (humo, estufa, manta eléctrica, infrarrojos, radiación solar, UVA, sauna, parafina, parabarros).
  • No lleve ropa ajustada ni piezas de vestir que opriman el antebrazo o el brazo. Evite los anillos, las pulseras y el reloj.
  • Evite los masajes bruscos y fuertes.
  • Apliquese cremas hidratantes suaves. Es importante mantener la piel muy hidratada, sobretodo en los codos.
  • No se depile la axila con hoja, ni cera caliente o fría (utilice una maquinilla eléctrica, y rasure suavemente sin irritar).

Recuerde

  • Ha de llevar una vida lo más normal posible.
  • Procure hacer la gimnasia indicada por el fisioterapeuta especializado cada día para mantener una buena movilidad y un buen drenaje en el brazo.
  • Es importante realizar algún otro tipo de ejercicio (largos paseos, algun tipo de baile, yoga). Ayudarán a mantener un buen estado físico y psíquico.
  • La natación es un ejercicio muy completo para mejorar la calidad de vida, pero no es aconsejable realizarlo durante el tratamiento de quimioterapia ni de radioterapia porque puede ocasionar problemas en la piel.
  • Cuando viaje en avión es importante mover el brazo de tanto en tanto o mantenerlo apoyado sobre un cojín en una postura un poco elevada.
  • Puede realizar cualquier tipo de trabajo, sin llegar nunca al esfuerzo excesivo.


Si aparecen signos de edema (hichazón), acuda al control médico.

Sesiones informativas

Una parte del programa consta de unas sesiones mensuales para la educación sanitaria en la prevención del linfedema, en donde se hace una exposición del tema seguida de un coloquio en donde los asistentes pueden expresar sus dudas y pedir consejo. Estas sesiones estaban en un principio dedicadas solamente a las pacientes del hospital pero, debido a su interés sanitario y de prevención de la salud, actualmente están abiertas a todo el mundo.

Las sesiones se llevan a cabo generalmente un día al mes, de 11:00h a 12:30h., en el aula Miguel Servet del Hospital Clínic, calle Casanova 160. Para más información:  calendario de sesiones.

Estudio del linfedema

Linfedema: prevención y calidad de vida es un trabajo que contribuye a dar a conocer la realidad actual en torno a esta posible secuela en el entorno hospitalario y de asociaciones de afectadas de todo el país. Es, por lo tanto, un documento de gran interés que complementa el ofrecimiento de recursos destinados al tratamiento de la patología por parte del sistema público. 

El estudio lo ha impulsado la Federación Española del Cáncer de Mama (FECMA) y ha contado con la colaboración de la empresa Pfizer. La coordinación ha ido a cargo de la Sra. Montserrat Gironès Coromina, fisioterapeuta del Clínic, que ha trabajado conjuntamente con el equipo técnico formado por Mª Angeles Arenillas Pérez, fisioterapeuta del Clínic, Mar González Sanz, socióloga, y Laura Salom Seminario, fisioterapeuta. Entre los profesionales asistenciales, asociaciones y centros hospitalarios y de salud de todo el Estado que han participado en el estudio, se encuentran profesionales de  la Unidad Funcional de Patología de la Mama del Hospital Clínic, así como también la asociación Grup d'Ajut Mama i Salut (gAmis), creada en 1997 por las primeras mujeres afectadas de cáncer de mama que asistieron a las sesiones de Rehabilitación del Hospital Clínic.